TAUTOLOGÍA
Por Leidy Yaneth Vásquez Ramírez*
Presumo saber las palabras justas para una despedida;
tal vez conozca la hora precisa en que mueren los días
tirados por los hombres en alguna esquina de sus vidas.
Sé contar hasta el infinito en mis diez dedos
y descifro la edad del universo en las líneas enlazadas de la mano.
Confío en que mis arrugas solo sean el paso ligero de una sonrisa
y desprecio el valor de la tela blanca
con que los días me van cubriendo las ventanas oscuras
de esto que es un rostro de mujer.
Soy bruja, ardo en la hoguera que alimenta mis palabras.


































