Literatura Cronopio

Revista Cronopio Edición 75 Cronopio, Literatura Cronopio 1 Comment

COLECCIÓN DE MATICES

Por Eduardo Escalante Gómez*

OPUS # 6

Y si no hubiera tenido una lámpara.
Una oscuridad. Una incertidumbre.
Oscuridad nuevamente. Después.
Tratando algo. Sí, semejante a una ola,
a un niño jugando con una pelota,
a una abuela diciendo adiós.
Siempre mirando de frente,
sin equívoco en la postura.
Pude palpar mis sentimientos,
el frescor de mis días
y el desahogo con la almohada.
Tanto ardiendo y no se necesitaba llama.
A lo mejor el cuerpo no era ningún cuerpo
y solamente era un poema y no Neruda.
Tal vez así he llenado mis escrituras
como colmenas con incertidumbres grises
o golpecillos como gotas de candor.
El tiempo ha transcurrido como la visita
diaria de un zorzal a mi jardín.
Pero, en fin, avanzando sobre lo construido,
qué importan las altas cumbres.
Las rocas se levantan con los sueños
Que alejan de las sendas torcidas;
no ahogan mi mundo finito.

EL JUEGO DE LA VIDA

1

El juego de la vida retuerce nuestros rasgos,
registra la timidez al subir una escalera con el sombrero.
No es, pero maravilla, todo es digno de recordar.
2

Curvas, ríos, esteros en medio del bosque espeso
persiguiendo sinónimos (que no tenían ondulaciones
ni imaginación) en un poema de Huidobro y otro de Lihn,
si ellos pellizcan el océano y se rompe en pedazos,
tal vez por esto mi vida se ha hecho ajena
y mil emboscadas he debido soportar.

3

La puerta que se abre, siempre oculta algo.
Lo que hay detrás de ella no es ningún vacío,
pero el incienso sólo lo percibe quien vive allí.
Sabe de las horas puliendo la figura de bronce.

4

Si hubiera sabido que yo era un vitral y no un vidrio plano
entonces hubiera visitado al autor de los vitrales de la
catedral de Chartes, visto lo que estaba preso en
inmóviles telas de araña, escrito las palabras de
mis mentiras excepcionales, identificado el fantasma de
una fotografía vieja. La arquitectura maestra sabe muy bien cómo
se cocinan los defectos humanos, dónde están
los retoques que disfrazan una pérdida.
Entonces no se confunde un ombú con una magnolia,
y sereno se camina hasta el borde de lo finito.

5

Sólo sueña el que vive en un hacer pleno de imágenes.
Una vez, multitud de veces. Una manada de caballos al galope.
Ellos se inclinan de mi misma manera, mientras recorren la distancia.

6

Al amanecer, o acostado en la noche para soñar,
el cuerpo se hace presente con todo su clamor,
mis huesos murmuran, otro día, otra noche, otra hora.

CAMINAN HACIA LUGAR DESCONOCIDO

Tantas almas
girando como pájaros de congregación
en un cielo que ha negado la luz.
Van en busca de mundos más verdes.
Estar al lado de la cruz no ha sido suficiente.
Sus brazos se extienden hacia una costa lejana,
su tierra, hoy baldía,
atrapada en el séptimo círculo
(y sus tres giros).
Sus caminos inclinados soportan
millones de pliegues con penas. Dan escalofríos.
Sostienen los abismos en sus bocas.
Bajo escombros yace el bar donde
diariamente se encontraban.
Las fotos quedaron atrás.
Tanta palabra agota tal vez por
incontables estaciones,
murallas, puertas, ventanas.
Cargando a la espalda llevan el duelo
de no pertenecer,
duelo que no es de pretensión ni ostentación,
duelo de los deseos triturados.
Paso a paso en sobresalto.
la verdad no sostiene,
el sueño no sostiene,
es más desbastador que la realidad
que limita con el vacío.

¿Quién autorizó a robar el cielo
y lo que quedó, colmarlo de destrucción?

Silencio.
Llueve la lluvia lloviendo; a lo lejos,
las líneas eléctricas. Las cosas mezquinas
de la tierra se han tomado las estrellas.
Se ensayan los últimos actos de la vida.
El encargado de la embarcación
no ha podido trazar el curso de las estrellas
una súbita tormenta
los remos se desprendieron.
El cuerpo pequeño yace en la orilla.

DESPERTÓ AL UNIVERSO

Donde dejas mi alma cuando te escucho.

Tú, Beethoven, que con tu oído sordo te llevaste la historia.
Tú que con tu mente te sumergiste en lo más profundo del universo
y escuchaste/escuchaste
en un viaje eterno liberando los sonidos para tu propia obra.
Estaban aprisionados en un metro cuadrado vertical de aire de vidrio.

Arrastraste burbujas e hilos invisibles de energía,
tallaste nuestro cielo con candelabros de diamantes,
incluso estampando el vacío y
lo depositaste en un lago de nuestro planeta
donde los cisnes cada día se deleitan.

Fue una lucha encarnizada con las notas musicales
a la deriva, mas metáfora acuñaste con el cuenco de tus manos
como si fuera el agua originaria.

Dónde dejas mi alma cuando te escucho.

OPUS # 46

Uno va tejiendo palabras,
se mueve como agente doble
o como bisagra ondulante
yendo de la obediencia a la intuición,
cosiendo gotas del rocío y la saliva de la abeja
con el rugido del avión que trae el moscardón.
En un océano de síntesis, parpadean corales.
El horizonte guiña interminable.
Es para imaginar más allá
de las subidas diarias por la escalera,
del cielo o del infierno,
o el abismo en las calles.
En mi mente no quisiera quedar
confinado a una matriz;
preferiría ondulaciones difusas
o el caos para sostener la campana
de la mañana y el tambor de la tarde
de cada instante. Todo en la calma
y tranquilidad del trueno del deseo.
Podré ver la ruina después de la ruina
y oír los ecos en los valles
desde donde se levantó Machu Picchu,
tal vez un susurro amoroso de un indígena.
Entonces, seguir, la lámpara ilumina
hacia adelante.

LA LUZ Y OSCURIDAD DE LAS PALABRAS

La luz siempre nos habita,
conocemos el mundo por la luz
y por su pérdida:

El rigor del mediodía, el prometedor amanecer que no es gris,
la noche sin faroles, pero vi la puñalada de amarillo.
El resplandor profundo y desconocido de los ojos de una mujer
que ofrecía el sabor de su gracia.
Las chispas que anunciaban y no eran nada.
La linterna que nos muestra a la montaña mirando hacia atrás.

Así, donde quiera que me siento
imagino las tranquilas emociones del atardecer.
Hoy rozando la palabra erguida que nació de palabra conseguida,
ayer teñida de azul, hoy en radiante verdor.
Voy pronunciando: casa, callejuela,
embarcación, iglesia, membrillo, bicicleta, mirador,
ascensor, muelle, vendedor callejero.
Alguien las escuchará, lamentablemente sin el aroma y color que se queda
en mi intimidad (que es la que comprende mi miedo).
Tal vez eso no se podrá decir nunca,
es el secreto de la casa del ser que permanece invisible.
En algún momento para ir donde todos empezamos y regresamos, lejos de la luz.

DE VISITA A LA LIBRERÍA

La librería está llena de lectores, hay nuevos títulos. Se ha agotado el «Himno al Malbec». Tan exquisito es el olor a uva, de solo leer el título uno se embriaga; quedan bastantes ejemplares de la «Bruma de la tristeza», se filtran por las tapas nubes que anuncian tempestad; solo un ejemplar de la «Tela de araña» que consume alegrías, está muy hojeado con dedos sucios, parece que los lectores se enojaron; el «Mar celebra la ceremonia de las risas» y «Las arenas que confiesan», están en vitrina, son best sellers; el «Nacimiento inesperado de la verdad» provoca alarma en los lectores, nadie ha preguntado por qué contarla; el «Desnudo de la pasión» está por llegar, los lectores tienen lentes de aumento; la «Noche de los rieles oxidados» y el «Vendaval de los reparos», la tiene un lector en sus manos, no quiere que nadie la vea; «El Viejo que confundió a su botella con una princesa», espera a un selecto lector que llega en las tardes. A las dieciocho horas se presenta la novela corta: las «Huellas del pasado se borran lamiendo helados»; se augura lleno repleto. Lees en tu cama… leo para vivir. Vivo en la escritura.

EN EL BORDE

Si
andando por las calles
me engañé con la sombra
de un sueño colosal.

Si después de tanto
trasnochar solo
tengo cosas insignificantes.

Si al despertar
el Arca ya partió.

Si solamente queda
poco tiempo para sostenerme,
pido un octavo de día
para sacarme mis vestimentas,
las visibles e invisibles.

Así poder entrar
de la forma en que la muerte
entra,
totalmente nada,
& sin
un rastro.

DI

Di rendición. Di océano. Ciprés.
Cuadro de plata. Dicen verano.
Dicen verano a pesar de
tus ojos negros. Hermosura a pesar
de la oscuridad. Di que entenderías incluso aquello.
El día amanece sin disfraz. Escena sin tormento.
La calma en ti,
como una gaviota extasiada en su mirada,
preparando su zambullida.
Di silencio, el de las flores,
no sabemos si hablan con el cielo.
Mi interior se mantiene alerta
a ese otro camino que pudiere tomar.
Cuidado, la sombra se esconde detrás
de las piedras. En esta época
los niños no conocen el cuco.

Anochece: un silbido armonioso ingresa por las rendijas de la casa.

CONTANDO TU HISTORIA

ESTA NOCHE: un pulso. Se abre la puerta. Todo lo demás como la inercia.
Se abre el rostro del niño y de la mujer esperando un ómnibus.

Se abre la ciudad con sus tiempos. Una pincelada rosa en la distancia.
La puerta se abre, el largo rollo profundamente hundido.

Poco a poco se tomarán tu espacio cuentos que estuvieron en silencio, como ocultos tranquilamente en alguna fisura de tu habitación.

Ese instante en el que uno fue potencia al infinito,
el día en el que uno se reencarnó en rostro no olvidado.

Las embarcaciones zarpan y luego retornan.
En el jardín las flores brotan en una noche, duermen en la eternidad,
no desaparecen, viajarán en la boca de algún insecto
o por los órganos del aire. Son las muertes que no son muerte.

Pájaros revoltosos se asomarán por la ventana, bailarán acordes.
Con su hambre más de uno habrá confundido el viaje.

Cada cosa que ha coloreado infinitos universos dirá, cuando la conquista
tuvo poca tinta, lo que no se pudo ni seducir ni ignorar,
/ tal vez
regrese aquí en busca de su agujero.

Agua cristalina se desbordó en otra orilla. Hoy navega olvidada.
Los huesos absorben los desvaríos y las inclemencias.
Los ojos son ciegos a lo que engendró una innecesaria quinta columna.

Sólo se descifran destellos de una historia, incluida la falsa brisa.
Actos quedan como pintura exterior de la casa. El viento se hace cargo.
Sólo queda lo que no ha sido un fantasma no invitado.

Las ondulaciones variarán de aroma y sabor.
Voces desnudarán la memoria de todo lo que escapa del viento.
Palabras que no fueron sustantivos quedarán fuera del alcance de la luna.

LOS NIÑOS Y EL ÁRBOL DE SAUSSURE

Los hijos del desierto juegan alrededor de un árbol solo.
No alcanza para un arco y meter goles.
Los hijos de las inclemencias del tiempo juegan en medio de un bosque.
La pelota se pierde, todos corren a buscarla.

Los hijos hablan, escriben, enuncian algo desde su propio lenguaje.

Hoy lunes fue el examen.
Tema: los árboles.

Un loro apoyado en las ramas de un árbol dice:
—«un árbol es más que un árbol; las palabras no calzan con las cosas».

Se trata de cómo leo.
A punta de cuchillo en una maleza ignorante de palabras
escucho viendo
las palabras nos envejecen o nos hacen brotar,
deshilachan nuestras soledades hasta vernos
juntos en una esquina.

Leo desde el lenguaje la sucesión de amaneceres.

Si no hallan el sol le llaman noche,
si no hallan la luna le llaman día.

Ese fósil que se dice perfecto, simétrico, dos en uno por los tiempos
/de los tiempos/
aburre a mi ojo, aprieto los párpados y me divierto en lo oscuro.
El signo no es suficiente para comprender lo que leo,
se lee para reinventar una vida humana.

En el examen sinónimos y antónimos no fueron suficientes.
El aroma se disfrazó.

* * *

Nota: Ferdinand de Saussure fue un lingüista suizo, cuyas ideas sirvieron para el inicio y posterior desarrollo del estudio de la lingüística moderna en el siglo XX. Según su teoría, el signo es significante y significado (dos en uno como señala el poema).

PESADILLA

¿Cuántas veces he querido desertar del Universo?

Meterme en un espejo y habitarlo,
envolver lo que me aqueja
en algas marinas y arrojarlas
a un pozo séptico,
caminar con mi cuerpo al revés
donde la cruz no tenga sombra,
donde la indiferencia
es preferible a la sonrisa falsa,
donde la vejez no es
adolescencia tardía,
y poder recorrer mi vida
desde hoy hasta el ayer del ayer
y ver los capullos caídos.

Seguramente nací un día
en el que el Universo estuvo enfermo.

________

* Eduardo Escalante Gómez (Antofagasta, Chile, 1942) estudió Lingüística y Literatura (Universidad de Chile) y obtuvo la maestría en Ciencias Sociales (Universidad de Gales, Gran Bretaña). Actualmente investigador y escritor. Ha publicado diversos artículos científicos en revistas de Chile, Argentina, Perú, Colombia, México, Nicaragua, España; y poemas en Revista Nagari (Estados Unidos), Signum Nous (Estados Unidos) Revista Cultural C2 (México), Revista Ariadna (España), Espacio Luke (España), Resonancia (Francia), Revista Ómnibus (España), Sur Revista de Literatura (España), Otrolunes (España) entre otras. Recientemente terminó su libro inédito Colección de Matices.

VN:F [1.9.22_1171]
Califica el Articulo
Rating: 5.0/5 (4 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: +1 (from 1 vote)
Literatura Cronopio, 5.0 out of 5 based on 4 ratings

Comments 1

  1. excelente!!!

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 5.0/5 (1 vote cast)
    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: +1 (from 1 vote)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *