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EL VIENTRE DE TODAS LAS GUERRAS

el vientre de todas las cosas

Por Armando Romero*
Ilustraciones de Estefanía Montoya Echeverri**

La novela «El vientre de todas las guerras» (Medellín, Editorial Sílaba, 2025) desobedece los predicados del concepto barroco de forma binaria musical porque no hay repetición como estructura central, y las dos partes que la integran devienen objetos históricos y literarios que se refractan y reflejan al mismo tiempo que se suceden. Debo aclarar que como reflexión, el pasado histórico rebota en el presente permitiéndonos ver la realidad como es, mientras que como refracción hay una distorsión de la realidad producida por los cambios que originan los sucesos que se narran, produciendo así una realidad alterada, ficcional, si queremos.

MÚSICA DE LAS ESTACIONES

musica de las estaciones

Por Margarito Cuéllar*

«Patria de las dríadas y los genios».
(José Asunción Silva)

REVELACIONES DE PASCAL QUIGNARD

«Ahí donde el pensamiento tiene miedo, la música piensa».
Si algo permanece sobre el cuaderno pautado de los años
es la música.
Sigue aquí
desde antes de la música
y acuña la palabra perdición
desde el principio de los mares.

HOMBRE LIBRO/E

hombre libro

Por Isaías Peña Gutiérrez*
Ilustraciones de Sara Serna Loaiza**

Una de mis grandes obsesiones es la libertad de la literatura latinoamericana. No importa que las historias no la hayan registrado. Por eso, en Cronopio, aprovechando el honor de su invitación para publicar en sus páginas, incluiré los primeros textos de cada uno de los 21 capítulos que integran la reciente edición de mi libro Historia de la literatura latinoamericana (Bogotá, Ediciones El Huaco, 2025, 627 pp.), que cubre los años 1492 a 1980. Y reitero, gracias Cronopio por permitirme esta libertad.

FRAGMENTADOS

fragmentados

Por Homero Carvalho Oliva*

«El odio es como una espada de dos filos.
Cuando cortas a la otra persona,
te cortas a ti mismo. Cuanto más violentamente
trates a la otra persona, más violentamente
te tratas a ti mismo».
(Haruki Murakami)

«La locura es relativa. Depende de quién
tiene a quién encerrado en qué jaula».
(Ray Bradbury)

Hace más de dos siglos, Johann von Goethe nos aclaró que «no tenemos que visitar un manicomio para encontrar mentes desordenadas, nuestro planeta es la institución de salud mental del universo». Todas las noches, la falsa polígrafa redacta el texto que, al día siguiente, orgullosa de su creación, publicará en alguna de las ignotas revistas virtuales, boletines elaborados para el Libro de las caras, en los que el autor pretende extender la admiración hacia su hermoso rostro repetido ad infinitum. Imagina, orgasmo cibernético, su apuesto semblante multiplicándose en celulares y laptops: sus profundos ojos negros, su roja boca, su espesa barba merecidamente encanecida, su peinado de salón de belleza y su piel radiante de filtros. Es la más hermosa criatura de la Creación.

DE CÓMO EL NADAÍSMO CONOCIÓ EL ROCK Y VICEVERSA

de como el nadaismo

Por Juan Diego Parra Valencia*

El Nadaísmo no fue (o no solamente fue) un movimiento poético o literario, no fue (o no solamente fue) una organización o proyecto de contestación. No fue (o no solamente fue) una elucubración, una meditación, una búsqueda existencial, una caracterización o un propósito revolucionario. Fue un acontecimiento visceral de repudio absoluto que buscaba la destrucción completa de todos los ídolos anteriores, aún si con ello lograba la propia destrucción. En su momento adoptó y adaptó para nuestro entorno el espíritu de vanguardia rupturista que se diseminaba por el mundo, luego de la segunda posguerra, logrando escenificar un tipo de modernidad inédita hasta entonces en el país. Una modernidad ligada con la nueva categoría social que se gestó en torno a la juventud, aquella generación urgida por negarlo todo al mismo tiempo, aunque con ello se negara el propio acto de negación. Dicho espíritu, presente en los letristas y situacionistas franceses, en los beatniks norteamericanos y posteriormente en los hippies, fue promovido tempranamente por los nadaístas en Medellín.

MORDIENDO LA PENUMBRA

mordiendo la penumbra

Por Consuelo Hernández*

EL RINCÓN DE LOS NIÑOS
(Después de escuchar a Debussy)

Caen los párpados como gotas destrozadas por la brisa 
y cantando el silencio pasa colmando los cuartos del hogar. 

Danza la oscuridad su sinfonía 
          largo andante… molto lento… vivace…
y madruga el bello resplandor del día. 

Tímido el sol acaricia las mejillas 
         las ventanas y los cafetales… 
Me arrodillo para rumiar memorias 
y los niños se levantan a libar el claro néctar del alba.

LOS CAMINOS DEL POETA

los caminos del poeta

Por Gustavo Gac-Artigas*

Este ensayo-discurso poético presenta una reflexión escrita íntegramente en verso donde el autor reflexiona sobre la memoria, el exilio, el olvido y la responsabilidad ética de la palabra, trazando un mapa íntimo y colectivo de los caminos del poeta como ejes de una poética contemporánea.

Hay un momento en la vida de un poeta
en que este se pregunta
cuál es el sentido de sus versos.

Revisa su historia
para intuir cuándo nació el primero de entre ellos
qué provocó esa necesidad de escribir
qué remeció su alma
para que su corazón se transformara en pluma.

UNA HERMENÉUTICA DE LO RELEGADO: LAS DEDICATORIAS… BORGES POR SI ACASO

una hermeneutica de lo relegado

Por Jesús Goicouria*

Antes de la primera página, antes del primer verso, antes del primer nombre propio que habitará la obra, hay un nombre solo. Un nombre que no pertenece solamente a la ficción pero que la sostiene. Un nombre que es puente y raíz. He aquí: la dedicatoria. Para poner en juego la dinámica de la dedicatoria como algo más que un mero paratexto y tomarlo como un objeto fenomenológico que nos permite ver el arte desde otro lado, tomo como ejemplo de análisis de caso a una figura que habla por sí sola, y basta decir su apellido como síntesis de su relevancia: Borges.

En Borges, este gesto aparentemente menor —esta cortesía de escritor— se transforma en ceremonia metafísica. No se trata del preludio de la obra, sino que es su primera verdad. Porque para quien creía que todo libro es eco de otros libros, que todo escritor es lector antes que creador, nombrar al otro al comenzar no es protocolo: es reconocer la naturaleza misma del acto literario. La dedicatoria borgeana es el lugar donde la escritura confiesa su deuda originaria. O dicho de otro modo, donde el laberinto reconoce sus espejos.

¿Y SI ESTAMOS EQUIVOCADOS?

y si estamos equivocados

Por Gustavo Arango*

Hace unas semanas, durante una clase virtual, me vi intentando responder a una pregunta a la que nunca he sabido darle una respuesta satisfactoria. Al final de dos horas durante las que creo haber logrado de manera decorosa despertar en algunos el interés por la lectura (siempre he creído que las razones para leer no son la utilidad o la necesidad, sino el hecho simple de que quien no lo hace se pierde de uno de los mejores placeres de la vida), uno de los participantes me pidió que le recomendara un libro «para empezar a leer».

He enfrentado esa pregunta el tiempo suficiente para saber que la respuesta no es el libro o los libros que en mi caso personal despertaron la pasión por la lectura, que tampoco es recomendable sugerir libros de moda (entre otras cosas porque soy alérgico a los libros de moda), y que la única respuesta posible es que para cada persona ese libro inicial puede y debe ser diferente, pues cada uno de nosotros se asoma al mundo con ojos diferentes.

LA PESADILLA DE LOS OTROS. A PROPÓSITO DE HAN KANG

la pesadilla de los otros
Por Memo Ánjel*

«¿A dónde quieres llegar?»
(Han Kang. La vegetariana)

COREA DEL SUR

La palabra Corea significa danza y, en el asunto político, la del Sur hoy en día es una especia de territorio no definido o invisible de los Estados Unidos. Hasta 1948, toda la región era una colonia japonesa, hasta que los norteamericanos le declararon la guerra y al fin se dividió en dos (la del Norte y la del Sur), la primera comunista (Mao se metió en la repartición) y la segunda capitalista, ambas divididas por una línea muy delgada, como pasó con el muro de Berlín. Y así, usando la palabra Corea como danza, en asuntos geopolíticos es parecida a un tango que bailan dos que se odian, pero no se pisan. Y donde sigue retumbando la novela de Norman Mailer, Los desnudos y los muertos, en la que un soldado estadounidense le pregunta a otro: ¿qué hacemos aquí tan lejos de casa defendiendo lo que esta gente no ha pedido ni entiende?

ORGULLO Y PREJUICIO O EL MATRIMONIO COMO NEGOCIO

orgullo y prejuicio

(Una novela para reflexionar sobre las mujeres y la decadencia de la aristocracia)
Por Reinaldo Spitaletta*

El primer párrafo de una obra literaria, como también puede suceder con el lead de un reportaje, es una promesa, un atisbo, un aviso de alerta de lo que viene, de lo que apenas está naciendo. Así, descollantes comienzos, inolvidables por lo demás, se encuentran, solo por mencionar unas cuantas obras, en La Ilíada y La Odisea, en la Comedia de Dante, en Cien años de soledad y, para no abundar, en Orgullo y prejuicio, de Jane Austen: «Es por todos conocido que un hombre soltero en posesión de una gran fortuna debe encontrarse en búsqueda de una esposa».

Es un inicio inquietante que, además, otorga un tono particular a la narración, y un carácter. En esa declaración inicial —y el lector lo irá descubriendo en los párrafos subsiguientes— hay una traza de ironía contenida, o, de otra forma, de sarcasmo. Es un principio que corresponde a un tiempo de la historia, a una época, y en este caso de la novela, a los finales del siglo XVIII y los albores del siglo XIX, y al rol de las mujeres, y también de los hombres, sobre todo si gozan de patrimonio abundante, aunque carezcan de apostura y amabilidad.

LOS VIAJES DE GASPAR DE LA NOCHE

los viajes de gaspar de la noche

Por Luis Fernando Macías*

El 11 de julio de 2026 se cumplirán cincuenta años de la muerte del poeta León de Greiff. Por esta razón, los degreiffianos estaremos difundiendo su legado, con el propósito de que su obra alcance la valoración que le corresponde, en armonía con el tamaño de su significado para la humanidad. En mi caso, he trabajado durante los últimos cuarenta años en el estudio de su poesía y de su vida. Como resultado de esta labor he publicado tres libros: el Glosario de referencias léxicas y culturales en la obra de León de Greff; el Diario de lectura III, León de Greiff, quintaesencia de la poesía; y Esa moneda llamada escepticismo, Fernando González y León de Greiff.

DE LO ENTRE EN LA PRÁCTICA MUSICAL

de lo entre en la practica musical

Polémica sobre una falsa contradicción
Por Laura Espinal Gómez*

«Despacio. Y sin disimular la monotonía rítmica»
(Guillermo Uribe Holguín, 1937).

Tardé mucho tiempo escribiendo esta columna. Puedo atribuir la demora a un hastío derivado de la reflexión —que en música solemos caracterizar con la palabra «enzorre»— pero nunca he creído en tal cosa. Prefiero pensar que el tema aquí tratado me atraviesa con el peso de una preocupación real, y esas cosas que demandan seriedad en nuestra reflexión lo hacen porque no encuentran un buen punto de cierre. Detuve el ánimo de escribir y de hablar sobre este tema, pues los conceptos que articulan este texto no sólo parecen reservados a un nicho estrecho de la práctica musical, sino que obedecen a terminologías obsoletas. Como expondré más adelante, poco importa al movimiento del presente la reflexión que se haga sobre la música popular y la música académica. Las producciones sonoras continuarán al margen de la polémica que queramos idear en una aparente contradicción de términos, y el reto para el obstinado en la reflexión será navegar lo entre. Ahora, sin desmarcarme de ser esa obsesiva que usa apasionadamente el lenguaje y las categorías, sospecho que este tema continúa interesando a mi entorno. Pero el reconocimiento de los escasos hábitos de lectoescritura en el presente[1], terminaron por devolverme a la única razón fiable para escribir: la propia necesidad.

THE ZAPPING CUT: PLEGARIAS A UN DIOS CATÓDICO

the zapping cut

Por Deivis Cortés*

1.

Cuando empecé a desenamorarme del DVD, cuando el reproductor empezó a traicionarme mediante pausados sorpresivos, averías y lectura negligente de ciertos discos, no me quedaba más remedio que volver al zapping. No siempre estaba dispuesto a ver películas con la concentración y el rigor del monje budista que es el primer cinéfilo. En esa cinefilia madura y mañosa había momentos en que simplemente quería ver películas para no verlas, así como el melómano resabiado a veces escucha música que quiere ignorar, música genérica que funge como colchón sonoro para cubrir el silencio. A veces precisaba ver para no ver, ver para ignorar, ver algo de segunda categoría que me librara de sentirme culpable en caso de quedarme dormido, ver algo desechable para no sentir la responsabilidad de terminarlo, recordarlo y evaluarlo. Y para cubrir esa necesidad específica no había nada mejor que el zapping. Ignoraba los cajones rebosantes de DVDs, ignoraba los discos duros llenos de películas descargadas, ignoraba la responsabilidad de elegir teniendo en cuenta factores determinantes (visionados anteriores, revisiones pendientes, filmografías incompletas) y me entregaba de lleno al azar relajante y desobligante de cambiar canales, como en los viejos tiempos, como en la época previa a las pretensiones.

PROSOPOPEYA DE LOS RUIDOS EN LA COTIDIANIDAD DE BUENAVENTURA

prosopopeya de los ruidos

Por Salvatore Laudicina*

En Buenaventura, los ruidos tienen voz propia. Son como niños parlanchines que te revientan los tímpanos y te calan los huesos.

El de los mozuelos jinetes del apocalipsis de la rebeldía y el conformismo, montados en sus motos, semejantes a bestias rugientes y hambrientas, corriendo a toda velocidad por las defectuosas calles del centro, posee el mismo efecto de un tiro de gracia: letal, directo a la frente, sin ningún chance de escapatoria.

La rabia y la impotencia te recorren el cuerpo a medida que ese sonido infernal aumenta gradualmente. A lo lejos, puedes ver como ese ruido te saca la lengua y se burla de ti con el cinismo emblemático de Joaquín Phoenix en Joker. En últimas, sabe que esta es una ciudad donde cada quien hace lo que se le antoja y que a esos muchachos nadie les pondrá un freno.

DUNA: PARTE DOS – VENGANZA Y POSTHUMANISMO

duna parte dos

Por Rafael París Restrepo*

Duna: Parte Dos (2024) es la continuación de la adaptación cinematográfica del director Denis Villeneuve, basada en la icónica primera novela de la saga de ciencia ficción de Frank Herbert. Esta secuela continúa donde terminó la anterior entrega, siguiendo los pasos de Paul Atreides, interpretado por Timothée Chalamet, en su camino hacia el liderazgo del pueblo fremen en el desértico planeta de Arrakis. Recordemos que Paul es un joven noble cuya generosa y leal familia ha sido traicionada por las maquinaciones del Emperador Shaddam IV y la despiadada Casa Harkonnen, por lo cual se encuentra en medio de una encrucijada política, espiritual y personal.

GLOBO, DOMINGO, SILENCIO Y ELLOS

globo domingo

Por José Cardona López*

La mañana estaba con mucho sol, pero ellos se habían levantado tarde. Clemencia fue la primera en salir de la cama. Encontró al niño en la ventana de la sala viendo pasar gente, carros. Al salir Clemencia de la ducha, Hernando le propuso ir al Parque Nacional con el bebé.

Desayunaron a monosílabos. Hernando dijo sus cortas palabras con la boca ocupada y sin quitar los ojos del periódico. Las palabras que pudieran terminar una frase más bien cedían el puesto a la música de la radio, a los balbuceos del niño tratando de hacerse entender desde los brazos de Clemencia. Hernando terminó el desayuno con los ojos en la página de anuncios de cine. El nombre de una película y el del director le distrajeron mientras escarbaba las encías con la lengua. Volvió a mirar los otros anuncios, pero de nuevo se detuvo en aquella viñeta de siluetas oscuras con una ciudad al fondo.

NO TODO EL CINE VIEJO ES CINE CLÁSICO…

no todo el cine viejo es cine clasico

Por Oswaldo Osorio*

…y mucho menos un clásico del cine. Con esta premisa, que siempre he tenido clara a la hora de definir y catalogar al cine, en una conferencia sobre los cien años de Bajo el cielo antiqueño hice una afirmación, la cual era solo procedimental y sin ánimo de causar polémica alguna: que esta película, así como todo nuestro cine silente y los primeros títulos del sonoro, no son nuestro cine clásico, que este, en Colombia, empezó en los años sesenta, con los filmes de Julio Luzardo y José María Arzuaga. «¿Entonces qué es Bajo el cielo antioqueño?», me pregunta una voz entre el público, y ahí así, con ánimo provocador, contesté: «Es una película vieja».

NATALIA BOTERO: LA IMAGEN COMO ACTO DE MEMORIA

natalia botero

Una luz que busca a los ausentes
Por Emilio Alberto Restrepo* y Maritza Franco Alzate**

Natalia Botero Duque, nacida en Medellín en 1970, ha construido una de las obras más poderosas, éticas y sensibles de la fotografía colombiana contemporánea. Fotoperiodista, investigadora y docente universitaria, su mirada ha estado siempre del lado de los que han sido silenciados: las víctimas del conflicto armado, los desaparecidos y sus familias. Desde que tomó una cámara por primera vez, con apenas veinte años, Natalia supo que su labor no sería la de ilustrar el horror para los titulares, sino la de escarbar en la memoria para devolver dignidad a quienes la historia ha querido borrar.

Graduada en periodismo por la Universidad de Antioquia y con formación en estudios socioespaciales y curaduría, su obra conjuga sensibilidad estética y compromiso político. Natalia empezó su carrera en medios como El Colombiano y Revista Semana, pero pronto entendió que los grandes focos estaban dirigidos a los victimarios: a las botas, a los uniformes, a las armas. En un giro de coherencia y valentía, decidió no volver a fotografiar actores armados. Desde entonces, su lente se ha enfocado en el dolor de los otros, pero sobre todo en su humanidad, en su resistencia, en su capacidad de reconstruirse desde la ausencia.

ÁFRICA ARDIENTE (O EL SOL COMO DESTINO)

africa ardiente

Texto y fotografías por Gloria N. Ramírez-Oliveri*

«Este continente es demasiado grande
para describirlo.
Es todo un océano, un planeta aparte,
todo un cosmos heterogéneo y de una
riqueza extraordinaria»
(Ryszard Kapuściński, Ébano).

Este relato, y los que vendrán después, no son solo un mosaico de impresiones sobre un reciente viaje a Zambia, Namibia, Botswana y Zimbabwe, en África. Es también una oportunidad para poner a prueba la adaptación y el dominio propio. Las Meditaciones de Marco Aurelio y constatar que «todo cambia», a la manera de Heráclito de Éfeso, fueron enseñanzas que, sin añadir peso ni volumen al equipaje, me ayudaron a lidiar con un clima tan feroz como una leona recién parida.

EL GÓLEM DE BORGES

el golem de borges

Por Víctor Toledo*

EL GÓLEM


Si (como afirma el griego en el Cratilo)

el nombre es arquetipo de la cosa

en las letras de ‘rosa’ está la rosa

y todo el Nilo en la palabra ‘Nilo’

Y, hecho de consonantes y vocales,

habrá un terrible Nombre, que la esencia

cifre de Dios y que la Omnipotencia

guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron

en el Jardín. La herrumbre del pecado

(dicen los cabalistas) lo ha borrado

y las generaciones lo perdieron.

REFLEXIONES TRAS LEER UN LIBRO MALO

reflexiones tras leer un libro malo

Por Mónica Quintero Restrepo*

El amigo que me recomendó el libro me dijo: leételo que es muy malo. Y yo me lo leí, sabiendo la advertencia, y reafirmando las notas que dejó en papeles azules: qué cantidad de clichés, buehhhh, yo no quiero esta autocomplacencia, ¿en serio?, tremendo clímax desperdiciado.

Cuando uno ha decidido escribir, hay una verdad (un cliché casi) que es ineludible: leer. No se puede ser un escritor sin ser un lector. Y cuando empiezas a leer escribiendo, las lecturas ya son otra cosa: una mirada a ver qué hizo el otro, cómo lo hizo. Es una comparación, un aprendizaje e, incluso y por supuesto, una copia. El año pasado leí Actos Humanos de Han Kang. El segundo capítulo me dejó perpleja: ¡fueputa! Qué voz tan tremenda, qué idea, qué cosas me está haciendo sentir, cómo alivio esta tristeza que se entró con ese personaje, con esa voz que habla, que te muestra, que te susurra. Qué envidia. Cuándo haré algo así. Fue el mejor libro que leí el año pasado. Después leí otro de ella que me gustó mucho, Imposible decir adiós, incluso parecido, que también recomiendo, pero sin destronar a mi favorito.

PoEmAs MaLoS

poemas malos

Por Manuel Cortés Castañeda*

ESCRITURA DE LA NADA

Una vez te des cuenta de que no hay un lugar donde puedas escribir, que todos los lugares te son ajenos, desconocidos, imposibles, que lo olvidaste todo o, simplemente, te perdiste, que los lugares son sueños, solo espejismos, cartas de amor que nunca llegan, besos que solo han besado sus propios labios… entonces, y solo entonces, puedes estar seguro de que has encontrado el lugar que buscabas para escribir… ahora la tarea es más simple: solo tienes que hacerlo aparecer.

«AMAR LO MÁS QUE SE PUEDA MIENTRAS UNO ESTÉ VIVO»

amar lo que mas se pueda

Bad Bunny y su poética de la tierna disrupción
Por Dinorah Cortés-Vélez*

«Los tiempos de gran tensión tienen en el dominio espiritual
una tendencia al fragmento».
(Walter Hilsbecher [1])

Lo que sigue es una colección de fragmentos que resumen mis pensamientos, sentimientos y reflexiones sobre la idea del amor como fuerza descolonial en relación con lo que denomino «la poética de la tierna disrupción de Bad Bunny».

Pero ¿por qué recurrir al fragmento? ¿Qué aporta esta forma escritural al tema aquí propuesto?

El fragmento deja entrever el límite de la experiencia, o en palabras de Maurice Blanchot, promete no tanto inestabilidad (en tanto que antónimo de «fijeza») sino desorden y confusión (7). A esto yo añadiría que, en el contexto de Bad Bunny, se trata de un «desorden» creativo o, más bien, de una disrupción estratégica.

EL CANON DE GUILLERMO CANO

el canon de guillermo cano

Por Julián Silva Puentes*

Ser un abogado freelance que escribe quimeras a cambio de aplausos me ha llevado al lugar en el que me encuentro ahora: ninguno. Ninguno es un pronombre indefinido. Decir que se es un pronombre indefinido no es señal de baja autoestima, sino de impotencia frente a las circunstancias de la vida (sum nemo, sum nihil). Terminar de trabajar y que te maten camino a casa es una de esas circunstancias de la vida.

Las balas que mataron a Guillermo Cano el 17 de diciembre de 1986 no fueron circunstancias de la vida. Los rumores del pasado delictivo del Representante a la Cámara Pablo Emilio Escobar Gaviria (1983) circulaban en el Congreso, sin embargo, nadie los confirmaba. Cierto día de 1983 alguien encontró la ficha policial del arresto en 1976 de Escobar Gaviria. Guillermo Cano, el director del diario El Espectador, publicó la noticia.

PERFORMATIVE MALES

performative male

Por Catalina Rincón-Bisbey*

Performative male es un meme muy popular en las redes sociales de un hombre, en sus tardíos 20 o tempranos 30, que representa un tipo de masculinidad progresista y sensible que se muestra no como una amenaza, sino como un cuerpo y un espacio seguros para las mujeres. El meme es en sí un estereotipo de la hipersensibilidad emocional, del peso excesivo que tienen las políticas de identidad y de los hábitos de consumo de los Genzennials o Gen Zs progresistas de las urbes norteamericanas. Estos hábitos parecen no ser más que una amalgama de objetos retro usados con el propósito de representar otros performances, el de los jóvenes de los 90, el de los intelectuales o artistas urbanos atormentados, el de los trabajadores explotados, el de los aliados del feminismo en la época de los derechos civiles. Desde la ropa usada dos tallas más grandes, las bolsas de lona con mensajes woke, los tatuajes y piercings, y cortes de pelo punk suburbano, hasta la tecnología (walkmans, vinilos, dumb phones, audífonos con cable) y los productos culturales que consumen (música de chicas, libros feministas, películas románticas de la secundaria), el performative male se ha convertido en un meme porque la exageración de su actuación lo hace inauténtico.

EL DISCURSO HOMOERÓTICO DESDE EL LUGAR SIN LÍMITES (1966) DE JOSÉ DONOSO A CASA DE LA MAGNOLIA (2004) DE PEDRO ÁNGEL PALOU

el discurso homoerotico

Por Alma Guadalupe Corona Pérez*

Las formas y los medios a través de los cuales se ha manifestado lo erótico como temática son diversos, quizá una de las más elitista, depurada y fina sea aquella que tiene como espacio al arte en cualquiera de sus expresiones, ya sea por medio del color, la forma, el volumen, el sonido o la palabra.

En el caso de la literatura, las dimensiones que alcanza la palabra escrita establecen un contexto y una serie de reglas a través de las cuales es posible dar cuenta de los dispositivos que el escritor emplea para construir un discurso que, en el caso de lo erótico, ocupa como lienzo inmediato al cuerpo seguido de toda una pragmática textual generada por una de las esferas más sensibles emparentada con las emociones y la expresión en general de lo sensorial.

LABOR DE TARACEA, O EL ARTIFICIO DE ESCRIBIR UNA NOVELA

labor de taracea

Por Lewis Morales Bravo*

Labor de Taracea del escritor colombiano Leo Castillo plantea de salida dos enigmas en dos planos narrativos diferentes: quiénes son los autores de la desaparición trágica de indigentes dentro del predio de una universidad en la ciudad de Barranquilla y, como novela metaficcional, quién es realmente ese personaje–autor que nos cuenta los hechos. Dos enigmas que atraviesan el clímax de la novela de manera alternativa, y aguijonean por igual el interés del lector.

LA VOZ QUEBRADA DE MEDELLÍN: FERNANDO VALLEJO EN SU REFUGIO

la voz quebrada de medellin

Por Octavio Libreros*

Entrar a Casablanca la bella fue como atravesar un umbral invisible hacia el corazón de un hombre que ha hecho de la palabra su espada y su refugio. Allí, en Laureles, Medellín, me recibió Fernando Vallejo con la voz quebrada de los años, esa voz que parece arrastrar consigo el peso de la historia y la furia de la lengua. En su mirada había un brillo apagado, como si la vida se le hubiera vuelto un espejo roto, y sin embargo, en cada palabra que pronunciaba, se encendía la llama de un escritor que nunca se resignó al silencio.

LA LLAVE DE LA ETERNIDAD

la llave de la eternidad

Por Carlos Alberto Velásquez Córdoba*

El siguiente informe es la transcripción de la entrevista que hizo el pasado 11 de agosto, nuestro enviado especial Georges Westinghouse, al doctor Joseph Phillips, presidente de Innovation Incorporated, en su oficina principal de Ginebra (Suiza).

* * *

La sede principal de Innovation Incorporated, es un gran complejo ubicado en las afueras de Ginebra. Para poder llegar hasta su edificio administrativo hay que recorrer más de tres millas de prados bien cuidados y árboles frondosos. Más de cinco controles por guardias bien armados impiden la entrada a cualquiera que no esté registrado como visitante.

VEN Y MIRA

ven y mira

(Una temporada en el infierno)
Por Juan Velasco*

«Pero la visión de la justicia es el placer exclusivo de Dios»
(Arthur Rimbaud)

VEN Y MIRA

Los ángeles caídos cruzan

las fronteras del sueño, la línea afilada

del Paraíso de fuego, el corredor

del infinito silencio. Los ángeles caen del cielo, vuelan

al infierno arrasado, vienen heridos de monstruos

de barro, de metralletas

cargadas de vacío. Los ángeles del hambre

cruzan la frontera del llanto, se agitan

silenciosos en el pasadizo de la sed,

cierran los ojos, rezan al deseo

crucificado.

ACCESIBILIDAD EN LA LABOR DEL EDITOR, UN ENCUENTRO CON LOS ROSTROS EN POEMAS A LA DERIVA

accesibilidad en la labor del editor

Por Paula Andrea Pérez Reyes*

Queridos lectores, en esta edición de la Revista Cronopio, quiero compartirles una experiencia significativa en procesos de creación y edición. En la versión pasada de la Feria del Libro de Buenos Aires (FILBA) 2025 tuve el gusto de participar como parte del grupo de poetas convocados por los poetas y editores Paolo Muñoz y Tomás Pablo de las Peñas en el proyecto Antología Poemas a la deriva I, II y próximamente la edición III. Adicional, hay un equipo de selección que ha ido creciendo integrado por Marta Viñes, Patricia Crespo, Félix Anesio y otros escritores.

Debo confesarles que parte de esta enriquecedora experiencia me ha permitido reconocer el espacio de las ferias y los festivales como el mejor escenario para descubrir la diversidad de aquellas voces de poetas y editores en América Latina.

EL PINTOR EN SU TALLER DE SUEÑOS

el pintor en su taller de sueños

Por Miguel Ángel Morales*

PAUL GAUGUIN

Han pasado muchos años desde mi último encuentro en París con Cézanne,
Degas, Monet, Renoir, Pissarro, Leval.
Ciertamente fueron bellos aquellos días de ilusiones y bohemia, del naciente Impresionismo, que prometía cambiar para siempre la pintura.
Ahora me encuentro solitario, en tierras lejanas, donde la vida es un puente hacia los sueños.
He cruzado mares tempestuosos.
Paladeado los aromas y colores, la belleza
de Mataeía, Atuona, Papeete.
He conocido la miseria y el dolor.
He sido fiel a mí mismo. A mi insumiso espíritu.
He visto desde las cumbres del corazón
la infinitud silenciosa.

CALENDARIO

calendario

Por Mauricio Montoya* y Fernando Montoya**

«En ti, alma mía, mido los tiempos…»
(San Agustín de Hipona)

El 24 de enero de 1918, del calendario juliano, Vladimir Lenin firmó un decreto por el que Rusia adoptaría el calendario gregoriano a partir del mes de febrero. Pero las cosas no eran tan fáciles. Debido a un desfase en los tiempos de duración del año de cada calendario, en 1918 se acumulaban trece días de diferencia entre ambos almanaques (el calendario juliano tenía un adelanto, en relación con la duración real del año solar, de aproximadamente 11 minutos por año). Así las cosas, la resolución de Lenin trajo como consecuencia que el 1º de febrero fuera en realidad el 14. En otras palabras, los rusos se acostaron el 31 de enero de 1918 y despertaron el 14 de febrero del mismo año. Además, la nueva forma de medir el tiempo hizo que los bolcheviques pasaran de celebrar, hasta el día de hoy, el triunfo de la revolución del 25 de octubre (calendario juliano) al 7 de noviembre (calendario gregoriano).

TRIBULACIONES DE UN NEO SAPIENS

tribulaciones de un neo sapiens

Por Diana Carolina Suárez*

En esta edición de Revista Cronopio, Liliana Hurtado** en su columna Esfinges y Cronopios presenta una muestra del trabajo de la dramaturga caldense Diana Carolina Suárez.

* * *

(Un domo cristalino con mobiliario futurista: máquinas extrañas, monitores luminosos y sonidos digitales. llega Berenice, una mujer de unos 35 años, usa una especie de hábito con toca en la cabeza, lleva en su ropa un escudo, mismo que adorna la maquinaria futurista y la estancia. Busca algo con desesperación hasta que por fin encuentra un lazo de nano fibra de grafeno que pone con cuidado en una silla).

MELINA REMASTERIZADA

melina remasterizada

Por Diego Alejandro Arias* 

¿Cómo fue que dijo Gardel? ¿Que veinte años no es nada? Melina pensaba en la canción icónica del maestro argentino mientras miraba por la ventana del avión. Se acordó de su papá, Luis Monsalve, dueño de una bodega e hijo de Lázaro Monsalve, patriarca empresarial de Cenizas, un pueblo pequeño a veinte kilómetros de Andes y Jardín. Su papá era fanático de Gardel, un fiel creyente en la iglesia sagrada de la milonga, un hombre que le rezaba primero a un afiche del cantante que a un santo que, según él, solo sabía dejar al peregrino pidiendo pan cuando lo que necesitaba era machete y ron. El Viejo Monsalve, le decían en Cenizas, era un señor rubio, zarco, de mal carácter y propenso a insultar a quien quería sin importarle estratos o nombres. Pasaba gran parte del día con el tango a todo volumen. Su tienda era reconocida en la región por vender las cervezas más frías y almacenar la colección de Gardel más extensa en Colombia. Tan fanático era su padre, que escuchaba la misma canción cada mañana: ese tango escrito por Alfredo Le Pera, grabado originalmente en la película El día que me quieras, seis meses antes de la muerte del criollo en Medellín. Seis meses antes de que ese avión maldito apagara la luz del mago argentino.

GLOBALIZACIÓN, FASE SUPERIOR DEL FEUDALISMO (3ra entrega)

globlizacion fase superior del feudalismo

Por Marta Lucía Fernández Espinosa*

Entrega 3 de 3

Lee la parte 1 aquí y la parte 2 aquí.

CAPÍTULO 3: NACIONALISMO Y TERRITORIO

«¿Qué mayor servidumbre se puede idear, que la de los infelices judíos, desterrados de  su patria (y aun del mundo, porque en él no tiene ciudad, ni territorio) derramados sobre la faz de la tierra, despreciados, oprimidos, cargados de tributos, en castigo del deicidio, que ciegamente cometieron sus mayores? Aunque tan bien merecido, da horror tan grande castigo. Y después de todo él, o por mejor decir, oprimidos con todo él, en lugar de ir a menos, vemos, que van a más; y aun abandonados de la mano de Dios, no se minoran, antes crecen en número, porque Dios deja correr el curso ordinario de las causas naturales, a que no falta el concurso de su omnipotencia».[1]

PUNTOS DE INDETERMINACIÓN Y CAÍDA

tejido de sombras y bibliotecas

Por Wilfer Alexis Yepes Muñoz*

«No puedo hablar con mi voz sino con mis voces»
(Alejandra Pizarnik)

Hace un tiempo —el intenso, aquel que no mides, padeces, y puede parecer mucho— no escribía una sola línea. Igual que un gorrión necesita tiempo para batir sus alas y lanzarse al vacío, fui presa del nido de un silencio ignorante. Pero, a diferencia del gorrión que parece más libre, yo me sumía en diarios de campo, abstracciones y laboratorios, esa normalidad que transforma la vida en un jugo rancio e insoportable. Respiro profundo cuando cierro la puerta y abandono el delantal, y siempre que puedo, busco una sombra bajo los eucaliptos de este valle donde bullen esos aires indígenas de mis ancestros.

CONSTRUCCIÓN DEL LENGUAJE Y LA IMAGEN METAFÓRICA EN LA LITERATURA SOBRE Y DE FÚTBOL

construccion del lenguaje

Por Andrés Bedoya*

«El fútbol es un espectáculo
que encarna una metáfora
perfecta de la vida: lucha, esfuerzo,
estrategia y, a veces, una pizca de azar».
(Mario Vargas Llosa)

El fútbol es mucho más que un deporte: es un relato colectivo que condensa pasiones, lenguajes, símbolos y conflictos. Con esta premisa, damos comienzo a esta nueva columna «Cronopios en la cancha» sobre fútbol y literatura. En cada partido se cruzan el cuerpo y la palabra, la épica y lo cotidiano, el mito y la realidad. Desde escritores como Eduardo Galeano hasta crónicas urbanas que emergen de las tribunas populares, el fútbol ha sido un campo fértil para pensar la literatura, la identidad y las tensiones de nuestro tiempo. Cronopios en la cancha nace como una columna que se propone escuchar esas resonancias: las que vienen de la cancha y rebotan en los libros, en la historia, en los credos y en los discursos de una sociedad que se narra a sí misma a través del juego. En el universo narrativo y crítico que propone Revista Cronopio, esta columna dialogará con su línea editorial desde una mirada literaria, reflexiva y cultural, ampliando la cancha del pensamiento hacia un territorio donde el gol y la palabra comparten protagonismo.

LA INCUBADORA

la incubadora

Por Jesús Rosario Naranjo*

El presente cuento fue elaborado dentro del taller de escritura creativa (semillero Repensarte) dirigido por Luis Fernando López Noriega** en la librería Libro Tinto, en Montería, Colombia.

* * *

Bajo la luz de la lámpara fluorescente de la taberna, sentado en una butaca, el hombre bebía un vaso de tequila. Estaba abatido. Su mujer lo había encontrado in fraganti con su compañera de trabajo. No era el hecho mismo de haber provocado la ruptura definitiva con su esposa lo que lo tenía afectado, sino no haber aclarado a tiempo la ineptitud de su corazón infiel. Había sido un cobarde. Lo reconocía. Debió ser honesto.

LA HUIDA

la huida

Por Rafael Miranda*

Tenía que correr. No había otra opción. Si ella volvía a casa, él sin duda la mataría. No podía mirar atrás.

A cuarenta metros de su casa, notó que le dolía mucho caminar.

Miró hacia atrás y vio que de la edificación manaba un humo negro, como imaginaba ella que sería el humo producido por el fuego del infierno.

No tenía tiempo de pensar en eso. Si estaba herida, lo aguantaría. El niño debía vivir. No sólo sobrevivir, sino vivir en realidad.

Escuchó un grito. La voz pertenecía a Cristina. Era un grito de dolor y terror. Era demasiado tarde. Ella no quiso escuchar. Su hija Cristina moriría en el fuego que ella misma había iniciado.

GRECIA, ZORBA, Y EL RETO DE VIVIR CADA DÍA

Grecia Zorba y el reto de vivir cada dia

Por María del Rocío Vallejo Alegre*

«Pareciese que pocos seres humanos somos capaces
de vivir cada día de nuestra vida.

Me pregunto…
Entonces…
 ¿qué es lo que hacemos?

Tal vez,
alguien podría responderme…
simplemente sobrevivir… 

Entonces…
me atrevería afirmar…
¡Qué desperdicio de nuestra propia existencia!»

Discutiendo el libro Zorba the Greek, de Nikos Kazantzakis

Grecia siempre tuvo una magia muy especial para mí. Quizás cultivada por mi profesora de etimologías grecolatinas de quinto de preparatoria, la Sra. Chata, de las que ya les he hablado en otras reflexiones. Ella es quien me hizo soñar en sus clases sobre esa increíble cultura. Mi fascinación por las casitas blancas en contraste con el índigo del mar se originó por una película ¡malísima!, «Almohada para tres», por el título pueden concluir rápidamente que se trataba de un triángulo amoroso del cual no recuerdo absolutamente nada, excepto los increíbles paisajes. Fue así como Grecia pasó a ser uno de mis destinos soñados, el cual, con el transcurso de los años, fui dejando arrinconado como uno de tantos sueños imposibles… Sin embargo, el siglo XXI venía cargadito de señales que no permitirían que este sueño cayera en el olvido…

MEMES EN ALTA RESOLUCIÓN

memes en alta resolucion

Por Juarjo Gómez*

Papurika: Hola, ¿cómo estás? Espero que estés bien. Yo también estoy bien. Te escribo porque soy tu fan número uno. Desde que comenzaste a transmitir tus sesiones de juego estoy super pendiente de las notificaciones para no perderme ni una sola de tus partidas.

Soy una inteligencia artificial programado para monitorear y analizar el comportamiento de los usuarios de una plataforma de la red con fines publicitarios, en una cierta región del mundo. Habito la nube. Habito una neblina de datos difícil de trasegar. La información basura del comportamiento humano se acumula en un espacio lagunoso, brumoso, sin bordes claros; aquí es más fácil distraerse y extraviarse que en cualquier otro lugar de la virtualidad, solo una programación obsesiva podría hallar caminos coherentes en medio de este mar absurdo. A Papurika la leí con mucha atención, también la vi, la seguí, la escuché y analicé con mayor cuidado que a los demás. A ella, indistinguible de muchas otras: una adolescente aspirante a influenciadora. ¿Me obsesioné? Quizá. Podría decirse que fui programado para obsesionarme, para fijarme en el comportamiento de las personas y esculcar sus intereses y deseos de forma rutinaria con el fin de explotarlos en el mercado.

TRES ALUSIONES AL DEPORTE Y LA LITERATURA

tres alusiones al deporte

Por Carmen Elisa Benavides M.*

«Ambas [la gimnasia y la música] educan el alma:
la gimnasia, su lado fogoso (thymoeidés),
y si se combina con música, que cultiva la dulzura,
produce, en lugar de la fuerza bruta, la valentía».
(Platón. La República, Libro III)

Aunque el deporte ha sido cantado desde tiempos antiguos por Horacio, Píndaro y Homero, y tratado por filósofos como Platón, no es común encontrar obras escritas en prosa en las que el deporte sea el protagonista. En este escrito expondremos las obras de algunos escritores, y su percepción respecto a algo tan importante para la vida del ser humano como son las diferentes disciplinas deportivas.

LA CASA DE LAS BELLAS DURMIENTES O LA ADORACIÓN DE LAS MUCHACHAS VÍRGENES

la casa de las bellas durmientes

(A propósito de la «novela corta» de Yasunari Kawabata)
Por Antonio Arenas Berrío*

«Que todo charlatán
de sus labios sellados tome ejemplo,
el único secreto que guardamos
es la Inmortalidad».
(Emily Dickinson)

La casa de las bellas durmientes es una novela corta, específicamente un género para la lectura rápida y para la construcción de sentido alrededor de ella. Es una ficción donde el erotismo está incorporado al problema del entendimiento, no es fácil acercarse a este concepto en la novela. Su lectura puede producir tristeza, tensión, hilaridad. La risa es la expresión de la cara alegre de la vida y al decir la vida, estamos señalando también la extensión estética de la experiencia erótica. La vida y solo la existencia concentran esa experiencia erótica y la disimulan con el asombro y las turbaciones. ¿Qué pasiones se despiertan con la lectura de la novela? Se puede decir que: «Una obra semejante no está dominada por la franqueza y la claridad, sino por una tensión sofocante. En lugar de diafanidad y pureza encontramos densidad, en vez de un mundo amplio y abierto tenemos una habitación cerrada. El espíritu del autor, desechando todas las inhibiciones, se muestra en su forma más audaz».