
Por Armando Romero*
Ilustraciones de Estefanía Montoya Echeverri**
La novela «El vientre de todas las guerras» (Medellín, Editorial Sílaba, 2025) desobedece los predicados del concepto barroco de forma binaria musical porque no hay repetición como estructura central, y las dos partes que la integran devienen objetos históricos y literarios que se refractan y reflejan al mismo tiempo que se suceden. Debo aclarar que como reflexión, el pasado histórico rebota en el presente permitiéndonos ver la realidad como es, mientras que como refracción hay una distorsión de la realidad producida por los cambios que originan los sucesos que se narran, produciendo así una realidad alterada, ficcional, si queremos.












































